Vicky al rescate
Esta semana he observado una conducta extrañísima en la pija de Virginia. No paraba de murmurar “Goleadoras” por aquí, “Goleadoras” por allá, y bien sabe el cerebro de Einstein que esa chica nunca se trae nada bueno: había motivos de sobra para sospechar. Valiéndome de un permiso especial del director, tuve ocasión de revisar su taquilla y otros efectos personales, y en ningún lugar encontré ninguna pista que me condujese a ella. Fui más lejos y la seguí disfrazada de alumna de intercambio. Me metí en el baño de chicas detrás de ella y sus amigas, y lo que escuché aclaró su papel en todo esto:
-¡Qué súper patético lo de Alex! -gritó una de sus amigas.
Entonces una me miró y le dijo a Virginia que yo estaba allí.
-¿Esa alumna de intercambio? ¡Pero si no entiende nada de lo que decimos!
La verdad es que me disfracé a conciencia, con una boina francesa, un llavero de la torre Eiffel y una baguet bajo el brazo. Les sonreí como si efectivamente, no entendiese nada.
Entonces Virginia se puso a revelarles sus planes para boicotear a las Goleadoras: algunos consistían en hacer desaparecer los cordones de las zapatillas reglamentarias -¿a alguien se le ocurre un acto más cruel? ¡Me tiembla el cuerpo sólo de pensarlo!-, cambiar los resultados en el panel marcador durante los partidos, para desmotivarnos al ver un 0-15 en nuestra contra, o hasta provocar un tornado, aunque admito que aquí se le fue un poco la cabeza a Virginia, porque no sé de qué forma, por mucho dinero que tenga su familia, podría conseguir algo semejante.
Después de recoger toda esta información salí del baño, me quité mi genial disfraz de estudiante extranjera, y corrí a contárselo al director, que decidió un castigo ejemplar para Virginia.
-¡Esa chica va a aprender una lección! -dijo, llenándose con sus palabras. Yo estaba que no me lo creía del gusto-.
-¿La va a castigar una semana sin colegio? -pregunté esperanzada-. ¿Una semana sin deberes? -Vale, es posible que ése sólo sea castigo para mí. El resto quizá se sienta satisfecho sin deberes, ¡pero luego le irá peor en los exámenes! ¡Es un castigo terrible!-. ¡Va a prohibirle tomar postre en el colegio!
-No, qué va. Mucho mejor: voy a obligar a Virginia a que asista a todos vuestros partidos, para que aprenda qué cosa tan bonita pretendía boicotear.
¡Diantres! Si lo sé, me voy con mi investigación a otra parte. Ahora tendremos que soportarla hasta en nuestros partidos.


Alba dijo:
¡Jajaja! Vaya con el director, eso no es sólo un csastigo para Virginia xD.
elisa dijo:
tu siempre la primera Alba
Ana dijo:
Eso quiere decir que Virginia robó la muñeca, ¿no?
elisa dijo:
sip
Alba dijo:
ya xD
lucia dijo:
alba,estoy totalmente de acuerdo contigo,!pobres goleadoras!….
Elena dijo:
Tiene gracia…