HASTA SIEMPRE
El blog oficial de Sara y las Goleadoras dice adiós con la despedida más especial. ¡Gracias, Laura! Y sobre todo: ¡gracias, goleador@s! Ha sido un placer pasar todo este tiempo con vosotr@s.
¡Hola Goleadores! Soy Laura Gallego, la autora de los libros de Sara y las Goleadoras, y os escribo para daros las gracias por estar ahí, al pie del cañón, durante tanto tiempo, siguiendo y comentando este blog. Gracias por acompañar a Sara y a sus amigas en sus aventuras, por vibrar con ellas en cada partido, por sufrir con ellas con cada problema que se encontraban y, por supuesto, por compartir con ellas sus momentos de alegrías, que de todo ha habido, claro. Gracias, en definitiva, por leer estos libros y por disfrutar tanto de ellos. Gracias por soñar con cosas imposibles. Y por haber gritado con Carla: «¡Uau, tortolitos, ya era hora!».
La serie llegó a su final con la publicación de El último gol, en otoño de 2010. Desde entonces, este blog ha seguido publicando entradas más allá de las últimas palabras del libro, manteniendo una comunidad de Goleadores muy activa y extraordinariamente fiel. Hoy llega el momento de decir adiós; pero, en realidad, no es un “adiós”, sino un “hasta siempre”, porque Sara, Sam, Vicky, Alex, Julia, Eva, Fani y los demás estarán siempre ahí, entre las páginas de los libros, y volveréis a encontraros con ellos cada vez que los releáis.
Y, sin más, me despido de vosotros con un último grito de guerra: ¡Aúpa, Goleadoras!
Hasta siempre
Laura Gallego
Aquí Sam. Antes de que Verónica me riña por hackear el blog, diré que tengo el mismo derecho que el resto a despedirme. He sido un participante activo del blog ¡aunque nunca me hayan invitado! Vale, soy un hacker, pero hasta los hackers tienen su corazoncito, y yo no me quería quedar con las ganas de despedirme de los fans de las Goleadoras, al menos hasta que otros sitios (blogs, webs, foros o patios del colegio) tomen el relevo de lo que empezó Verónica. Hagáis lo que hagáis para seguir con esto, sólo os pido una cosa: ¡que se pueda hackear!
